Los sentimientos de Cristo
La Prensa, Domingo 28-09-2008
Sección: Religión y Fe.
Escribe: Neguib Kalil Eslaquit
Sacerdote Católico.

San Pablo nos expresa: "Tengan entre ustedes los mismos sentimientos de Cristo Jesús" (Filipenses 2,5).

Y los sentimientos del Señor que debemos tener sus discípulos los encontramos en Gálatas 5, 22-23: (Amor, Alegría, Paz, Paciencia, Amabilidad, Bondad, Fidelidad, Humildad y Dominio de sí mismo).

Amor: Su expresión más sublime es la Caridad. Es el compromiso radical de cumplir la voluntad de Dios en todas las áreas de nuestra existencia.

Alegría: Es el gozo del corazón. No es simplemente una euforia pasajera sino la íntima satisfacción de saber que se está escuchando y poniendo en práctica la Palabra de Dios.

Paz: Es la tranquilidad del alma como producto de tener en nuestra escala de valores como lo primero a Dios en nuestras vidas. Es fruto de la justicia. No es el silencio de las voces que no pueden hablar por que son acalladas de diversas formas.

Paciencia: Es la virtud de saber esperar, respetar a los otros. Que no se confunda con la tolerancia a lo intolerable que es algo muy diferente, porque cuando por la razón que sea, comodidad o miedo disfrazamos bajo una supuesta paiciencia el no actuar, cuando existen accionoes delincuenciales, nos convertimos en cómplices de los agresores.

Amabilidad: También traducida como afabilidad. Es hermana apreciada del amor. Es la ternura con que tratamos a los demás. Cómo necesitamos que se agreciente en nosotros ese sentimiento, en una sociedad árida que se agota por falta de cariño.

Bondad: Es hacer el bien. En la medida que procuramos el bien de los otros a nosotros mismos lo hacemos. Es la bondad la razón de ser de Jesús. Nos lo dice la Santa Palabra, que "Él pasó haciendo el bien". Lo importante no es la cantidad de lo que hagamos sino la calidad de bondad que ponemos en hacer las cosas.

Fidelidad: Es cumplir con la palabra dada. Jesús es el llamado fiel en la Sagrada Escritura. Amigo fiel que nunca falla. Acercarnos al corazón del maestro es sentir la fidelidad de Dios que es eterna.

Humildad. También traducida como mansedumbre. La capacidad de reconoer nuestros talentos y también nuestras limitaciones, No se debe confunidr con el apocamiento, con la timidez, mucho menos con ser menso. Ser humilde es el camino para el servicio desinteresado de los otros. Lo contrario de este sentimiento de Cristo es el narcisimo, el egocentrismo, la manía enfermiza de creerse dueño de la verdad absoluta. Es lo que hace a los seres humanos, cuando no hay humildad, convertirse en monstruos y tiranos.

Dominio de sí mismo. Es permanecer con calma en las situaciones extremas de la vida. Saber que estamos en los brazos de Jesús. Que pase lo que pase y suceda lo que suceda, Dios no nos abandonará nunca. No dejará confundir con la propaganda mentirosa que hoy nos cerca para aturdir la conciencia y caer peligrosamente en el abismo de los que no utilizan la razón, manipulando masas amorfas que controlan fácilmente los camaradas de lo irracional.

Cuando no estamols a los pies de Cristo, sino a los pies del mal, las obras serán bien conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordias, celos, iras, rencillas, divisiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejandes, sobre las cuales o prevengo como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios (Gálatas 5, 19-21).

Adorable Jesucristo, te suplicamos fervientemente que derrames sobre nuestras vidas los frutos del Espíritu Santo que son tus sentimientos.